En enero de este mismo año, el Abogado General de la Unión Europea, se ha pronunciado sobre la petición de decisión prejudicial presentada por el 11  de julio de 2018 por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción n.º 3 de Teruel ante el TJUE, planteando entre otras, las cuestiones prejudiciales de si “el principio de no vinculación de las cláusulas nulas debe extenderse también  a los contratos y negocios jurídicos posteriores sobre esas  cláusulas, como lo es el contrato de novación”,  así como la compatibilidad o no con la Directiva 93/13 del contrato suscrito entre la entidad bancaria y un consumidor,  en el que se acordaba novar la cláusula suelo que se  incluía en el inicial contrato de préstamos  hipotecario entre las partes.

A través de sus conclusiones, las cuales no son vinculantes, el Abogado General, ha avalado este tipo de acuerdos entre los bancos y sus clientes, mediante los cuales se modifica a la baja una cláusula suelo de un contrato hipotecario confirmando así la validez del contrato inicial y por el cual se renuncia a ejercitar acciones legales, ello, siempre  y cuando, por parte de los consumidores medie “el consentimiento libre e informado”, debiendo por ello los jueces nacionales comprobar si este tipos de cláusulas han sido negociadas individualmente  y el cumplimiento  del requisito  de la transparencia.

Se trata de conclusiones que no son vinculantes de cara a la futura sentencia del Tribunal, y de las cuales tampoco se puede extraer una idea clara, debiendo esperar por tanto al pronunciamiento del TJUE, que esperemos llegue pronto para así dar solución a todos los procedimientos pendientes.